“Hay que priorizar, ahora más que nunca, la lucha contra el cáncer y contar con suficientes enfermeras”

04 febrero 2021
Cada mes de retraso en tratar el cáncer aumenta entre un 6% y un 13% el riesgo de muerte

SATSE alerta sobre la negativa repercusión que ha tenido en los pacientes oncológicos el hecho de destinar numerosos recursos humanos y materiales a la lucha contra el coronavirus.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado a las distintas administraciones sanitarias que la lucha contra el COVID-19 no conlleve retrasos o perjuicios en la atención sanitaria y cuidados a las personas con cáncer y, para ello, ha insistido en la necesidad de contar en todo momento con un número adecuado de enfermeras y enfermeros

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial contra el Cáncer, SATSE se ha sumado a las campañas puestas en marcha por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos e instituciones internacionales y nacionales que este año han alertado sobre la negativa repercusión que ha tenido en los pacientes oncológicos el hecho de haber destinado numerosos recursos humanos y materiales a la lucha contra el coronavirus durante los últimos meses.

La reducción de los recursos y las medidas que se han debido adoptar para contener la propagación del coronavirus ha conllevado interrupciones y retrasos en los programas de prevención, en el proceso de diagnóstico y en la realización de pruebas, así como en los ensayos clínicos y en las actividades divulgativas y de investigación, apuntan desde la organización sindical.

Una lamentable realidad que tiene consecuencias perjudiciales claras en las personas afectadas como refleja un reciente estudio publicado en el British Medical Journal, que concluye que las personas cuyo tratamiento oncológico se retrasa un mes tienen un riesgo de morir entre un 6 y un 13 por ciento más alto, el cual sigue aumentando cuanto más tiempo se tarde en comenzar su tratamiento.

Por ello, el Sindicato de Enfermería subraya que todos los servicios de salud deben mantener y mejorar los recursos necesarios para seguir combatiendo el COVID-19 pero sin dejar de lado el resto de necesidades asistenciales y de cuidados destinadas a las personas afectadas por otras graves patologías, como es el cáncer

En el caso de las enfermeras y enfermeros, SATSE recuerda que su labor resulta fundamental, no solo a nivel asistencial y de cuidados, sino también preventivo, informativo y formativo a lo largo de todas las fases del proceso oncológico del paciente, desde el diagnóstico, tratamiento, y seguimiento hasta su rehabilitación o cuidados paliativos, siendo el referente para el paciente y su familia en todo momento.

En el ámbito informativo y formativo, las enfermeras y enfermeros realizan un esfuerzo permanente para que el paciente conozca el desarrollo de su enfermedad, esté informado de las actuaciones diagnósticas y terapéuticas a las que será sometido y aprenda a controlar y manejar los síntomas y efectos adversos que se derivan de algunos tratamientos.

En el ámbito de la prevención, SATSE subraya que las enfermeras y enfermeros promueven en los centros sanitarios y educativos la adopción de conductas y hábitos de vida saludables entre los niños y niñas, jóvenes y adultos que ayudan a prevenir esta enfermedad, y también fomentan el autocuidado personal a lo largo de toda la vida. “No hay que olvidar que en torno al 40 por ciento de los cánceres pueden evitarse con la adopción de hábitos de vida saludables”, añade.

Por último, la organización sindical incide en la gran labor que realizan las enfermeras y enfermeros en el ámbito emocional con los familiares de las personas afectadas por un cáncer, al darles todas las pautas necesarias para una mejor gestión de lo que le está sucediendo a su ser querido en unos momentos muy difíciles para todos ellos y ellas.